
El Mundial de Fútbol de 2030 abre un abanico de oportunidades que no solo impactarán en el ámbito deportivo, sino también en el cultural, social y económico.
El Mundial de Fútbol de 2030 se perfila como un evento increíblemente emocionante en la historia del deporte y de la sociedad española. Con el país seleccionado como una de las sedes de esta sin igual competición, se abre un abanico de oportunidades que no solo impactarán en el ámbito deportivo, sino también en el cultural, social y económico.
Sin lugar a dudas, desde un punto de vista deportivo, la celebración de este Mundial es una oportunidad única e inolvidable para fortalecer la magia que ha caracterizado a la selección española. Después de haber vivido momentos de gloria con la conquista de varias Eurocopas y la Copa del Mundo en 2010, seguro que los aficionados esperan que el torneo de 2030 sea el escenario donde los jóvenes talentos brillen y España continue ejerciendo su rol de potencia de referencia en el fútbol mundial.
El apoyo incondicional de los aficionados, que siempre ha sido una característica del fútbol español, será fundamental para empujar al equipo hacia el éxito. ¿Estáis listos para apoyar a nuestra selección? Como dijo alguna vez Nelson Mandela, “el deporte tiene el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de inspirar, tiene el poder de unir a la gente de una manera que muy pocas cosas pueden”.
Pero como adelantábamos, el Mundial de 2030 es más que un torneo. A nivel cultural, tendrá un impacto significativo en la percepción global de España. La posibilidad de atraer turistas de todo el mundo no solo enriquecerá la economía, sino que también brindará una plataforma para mostrar la rica diversidad cultural, que incluye la gastronomía, las tradiciones y la calidez de nuestra gente. Será un momento especial para consolidar internacionalmente ciudades icónicas de nuestro país cómo Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla o San Sebastián, entre otras. Serán el centro de atención internacional, lo que contribuirá a un intercambio cultural único y fortalecerá el orgullo de pertenecer a un territorio que todo el mundo asocia al bienestar y la modernidad.
“El Mundial tendrá un impacto significativo en la percepción global de España, brindará una plataforma para mostrar la rica diversidad cultural”
Será una oportunidad única para compartir nuestras costumbres y tradiciones con el mundo, demostrando la riqueza de nuestra cultura y la hospitalidad de nuestra gente.
En el ámbito económico, se anticipa que la inversión en infraestructuras y la mejora de las instalaciones deportivas, como estadios y centros de entrenamiento, generará miles de empleos, fomentará el turismo sostenible y nos preparará para liderar el crecimiento asociado con los grandes eventos deportivos. Las ciudades anfitrionas verán un aumento significativo en su actividad comercial, beneficiándose de la afluencia de aficionados, medios de comunicación y patrocinadores. Este impulso económico será esencial para reactivar regiones y sectores que aún luchan por recuperarse de los estragos de la pandemia y otros impactos naturales. A nivel social, el Mundial representa una oportunidad para unir a todo el país en torno a una pasión común y con una experiencia trascienda posteriormente.
Desde mi punto de vista, todas las instituciones y actores que participan en dar forma a esta magnífica oportunidad deben empezar su colosal tarea por darle las gracias a todo el país, por ser una parte de este sueño colectivo. Tenemos la responsabilidad de trabajar sin fisuras para hacer de este Mundial un éxito inolvidable. Con cada partido, cada gol y cada momento de emoción, estaremos creando recuerdos que perdurarán en nuestras mentes y corazones, pero igual manera cada imagen que proyectemos o cada experiencia que durante este tiempo, vivan de una u otra forma, millones de personas.
“El Mundial nos emplaza a abordar retos de gran calado”
El Mundial de Fútbol 2030 será un momento decisivo para España, y nos emplaza a abordar retos de gran calado. Uno de los principales es la gestión del gran operativo de seguridad que tendrá que dar soporte, teniendo en consideración que el tramo grueso de la competición se disputa en tres países y dos continentes en las durante meses habrán de convivir legislaciones y enfoques muy diferentes sobre esta materia en un contexto global de dificultades en diálogos supranacionales. Esto hace que cualquier diseño anterior tenga que revisarse y que la seguridad de jugadores, espectadores y todos los que se muevan alrededor del evento cobre necesariamente otra dimensión.
El fútbol tiene un poder único para trascender diferencias y construir puentes entre comunidades. La celebración de este gran evento deportivo puede facilitar un sentido de unión y pertenencia, donde todos, independientemente de su procedencia, se sientan parte de algo más grande. España debe ser capaz de contribuir a que este evento deportivo sea un espejo en el que se pueda reflejar ante el mundo un país moderno y dinámico capaz de seguir uniendo culturas y los territorios entorno a él.
Alfonso Arroyo es director general de la plataforma España Deporte y adjunto a la presidencia de GO fit.