Smart Fit factura más que nunca, pero pierde rentabilidad. La cadena brasileña de gimnasios facturó 5.580 millones de reales (880,6 millones de euros), un 31% más interanual. Sin embargo, su beneficio cayó un 54%, hasta 539,4 millones de reales (85,1 millones de euros) como consecuencia de las compras realizadas a lo largo del año y de su crecimiento orgánico.
Su fuerte plan de expansión elevó un 31% sus gastos de venta, un 32% los gastos preoperativos y un 23% los gastos generales y administrativos. Las amortizaciones también crecieron un 23% interanual. Todo ello, en un año en el que Smart Fit batió su récord de aperturas, con 305 nuevos clubes. Su red creció un 21%, hasta 1.743 establecimientos.
La compañía cerró 2024 con 5,2 millones de abonados, un 17% más interanual. El crecimiento de sus ingresos se debe al fuerte plan de expansión, pero también a la consolidación de sus centros operativos. El volumen de centros maduros pasó de 645 a 788 entre 2023 y 2024. Entre octubre y diciembre elevó sus ventas un 36%, hasta 1.540 millones de reales (243 millones de euros), aunque recortó su beneficio un 71%. Además, ha mantenido estable en un 66% el volumen de clientes que contrataron su abono más caro, la Black Card.
El 91,3% del negocio del grupo procede de la cadena de gimnasios Smart Fit, mientras que el 2,9% corresponde a las marcas Bio Ritmo y O2, que operan con una tarifa más elevada. El 6,2% restante corresponde a los royalties que la cadena cobra a las franquicias.
Por mercados, Brasil fue su principal territorio. Allí generó un 43,9% de su negocio, un total de 1.974 millones de reales (311,5 millones de euros) con 823 clubes. México representó un 24,4% de su negocio a través de 395 centros. El resto de países latinoamericanos donde Smart Fit tiene presencia (con clubes propios en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, y franquicias en El Salvador, Ecuador, Guatemala, República Dominicana y Honduras) generaron un 31,7% de las ventas totales, con un total de 1.758 millones de reales (277,4 millones de euros) con 525 centros.
En noviembre el grupo culminó la compra de Velocity por 183 millones de reales (28,7 millones de euros, según el cambio de divisa del momento), una operación que le permitió sumar 82 estudios de cycling. Gracias, en buena medida, a esta adquisición, pasó de gestionar 21 a 135 estudios, una línea de negocio que le permite operar en locales más pequeños.
De los 1.743 centros de mayor tamaño que opera, 1.407 establecimientos son propios y 336 clubes son franquiciados. La cadena Smart Fit contó con 1.711 clubes que dieron servicio a más de 4,7 millones de clientes, mientras que las marcas Bio Ritmo y O2 sumaron 53.000 abonados. La compañía también registró 370.000 usuarios que pagan exclusivamente por una cuota digital.
De cara a este año, la previsión es acelerar su expansión y poner en marcha entre 340 y 360 establecimientos, el 80% de los cuales propios. Este mes la compañía completó una ampliación de capital por la que captó 117,2 millones de reales (28 millones de euros). La compañía ha sumado 295.000 abonados en el segundo mejor enero de su historia.
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